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Miércoles 24 de Febrero de 2010 00:08 |
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Al cierre del 2009, el 64.5 por ciento del empleo en el país se ubicó en el rubro de lo “no formal”, es decir, que a pesar de que los mexicanos tienen una ocupación remunerada, no cuentan con todas las prestaciones que la ley establece, ya sea porque se trata de autoempleos o porque es una labor en empresas pequeñas.
De acuerdo con datos del Servicio de Estudios Económicos (SEE) de BBVA Bancomer, en 2008 el empleo no formal era 63 por ciento del total. Lo anterior, explica Jorge Sicilia, jefe de Norteamérica del SEE, ocasiona que México pierda competitividad. Y es que, detalla, mientras más oportunidades haya de que una compañía crezca, se desarrolle en la industria a la que pertenece y genere mayores beneficios para sus empleados, logrará ser más competitiva.
El especialista explica que en todos los países existe la economía informal, semi formal y formal. La formal es en la que están las empresas que pagan impuestos y cotizan a la seguridad social; la semi formal incluye a las compañías que cumplen con sus con impuestos, pero no contribuyen al pago de seguro social y las informales son las que no tienen ninguna de estas características señaladas. En general, detalla, hay una tercera parte de cada una de ellas en todos los países. Pero en la medida en la que crezcan más las firmas informales y se reduzcan las formales, un país se encuentra en un proceso de pérdida de competitividad.
Lourdes Contreras / Excélsior / 22 de febrero |