|
El Lic. Francisco Mijares Noriega agradeció el apoyo de su equipo de trabajo que lo acompañó en su gestión de 3 años.
Durante la celebración de la última Junta de Comisión Ejecutiva Nacional de este año, al término de su informe, el presidente nacional, Lic. Francisco Mijares Noriega agradeció el apoyo de su equipo de trabajo que lo acompañó en su gestión de 3 años.
En tanto, cada integrante de la Comisión tomó la palabra para relatar su experiencia durante este período de trabajo reconociendo el liderazgo del presidente nacional, hecho que impulsó a sus colaboradores a trabajar con la misma disposición y entrega.
Los comentarios sobre el Lic. Mijares y su gestión pueden sintetizarse en lo siguiente:
- Ha sido un presidente ejemplo de honestidad, trabajo, compromiso y entusiasmo.
- El nivel de interlocución que ha alcanzado la CANIRAC se debe a la intensa actividad desplegada durante su estancia.
- Gracias a un arduo trabajo, la Cámara ocupa un lugar destacado dentro del mapa de la política nacional. Ejemplo de ello es la presencia del presidente de la República, Felipe Calderón, durante la comida de gala para celebrar los 50 años de existencia de la Cámara y que entregara personalmente los premios al mérito empresarial.
- Logró una excelente convocatoria gremial y el lugar destacado que ya tenemos ante otras organizaciones y organismos empresariales.
- Su capacidad de negociación dio a la Cámara recursos adicionales para seguir operando eficientemente.
Se recordó que el Lic. Mijares ha dado a la Cámara más de lo que tenía que dar ya que incluso en situaciones que comprometían su salud, estuvo presente en eventos en el interior de la república, exponiendo en muchas ocasiones su integridad física. A pesar de que el cargo es honorario el Lic. Mijares trabajó de tiempo completo incluso sacrificando el tiempo de estancia con su familia, la que en todo momento lo apoyó en sus actividades y decisiones.
Los que lo conocen hace tiempo reiteraron que siempre ha demostrado su capacidad de liderazgo; una honestidad a prueba y su entrega al trabajo; venciendo grandes retos y proponiéndose nuevas metas. Lo calificaron como un hombre de palabra que sabe ser amigo, defensor de sus causas y que no se achica ante ningún problema y sistemáticamente antepone los intereses institucionales a los personales. Algo que llamó mucho la atención a los miembros de la Comisión fue el bajo nivel de gastos de la presidencia nacional, durante esta gestión ya que la mayoría de ellos los pagó personalmente.
La sesión terminó con un prolongado aplauso y todos se dirigieron a la casa de la familia Mijares a disfrutar la deliciosa Paella que preparó el Chef José Luis Mier.
Palabras de José Luis Mier y Díaz durante la comida de fin de año de la Comisión Ejecutiva Nacional en casa de la familia Mijares el 25 de noviembre de 2009.
Amigas y Amigos: Sólo quiero advertir que en esta oportunidad de tomar la palabra para dirigirme a ustedes, al principio y al final, únicamente diré ¡MUCHAS GRACIAS! ¡Muchas gracias! a los anfitriones Mónica y Pancho Mijares por habernos abierto las puertas de su casa y como siempre de su corazón, para recibirnos en esta ocasión tan especial, en la que estamos despidiendo el año y también estamos despidiendo una etapa, que me gustaría llamarla “sorprendente”, como han sido estos últimos tres años en los que Don Panchito ha estado al frente de la Presidencia de la CANIRAC. ¡Muchas gracias! a Pancho Mijares por invitarme a participar y a colaborar en esta jornada “doctoral”, como sarcástica y pretenciosamente él y yo la hemos calificado; pero todos ustedes saben que tres años, es el tiempo en el que se puede llegar a hacer un doctorado académico. El nuestro ha sido aplicado y de reconocimiento sujeto todavía al consenso público y desde luego muy lejos del institucional. Cuando hace tres años fui invitado por Don Francisco para sumarme a su equipo de trabajo, en una nueva de sus travesuras, le dije que me encantaba la idea, pero que yo ya había hecho mi servicio social. Gentilmente me insistió: mira pelón, tú hazme una propuesta, en la que consideres que tan sólo me vas a dar un poquito de tu tiempo. Habiendo accedido a su amable invitación, debo confesar que a los pocos días de haber aceptado, soñaba en las noches con la CANIRAC y entonces caí nuevamente en la cuenta de que los asuntos de comunicación social, política, institucional, organizacional, empresarial y hasta los de carácter personal, no se pueden despedazar para andar ofreciendo cachitos, como si de lotería se tratara. De tal manera, que cuando menos me lo había imaginado, ya estaba sentado en comisiones ejecutivas, desayunos de trabajo, asambleas nacionales, reuniones de diagnóstico y control de gestión, reorganizando estructuras, evaluando y manejando crisis, desligando convenios, deshaciendo entuertos, vendiendo afiliaciones, acudiendo a representaciones personales, diseñando, escribiendo y firmando artículos periodísticos y avisos públicos, revisando iniciativas, inventando nuevas travesuras, preparando defensas, atendiendo proveedores, juntas estratégicas, viajes a delegaciones del interior, negociaciones, concertaciones, tormentas de ideas, zampándome muestras y ferias gastronómicas, dando pláticas, impartiendo conferencias, reclutando hasta choferes y ya para rematar con broche de oro, hasta sentado en el banquillo de los acusados ante el Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para reclamarle una condena en contra de la CANIRAC. Es decir, soñando en la CANIRAC de tiempo completo. Y es aquí donde quiero insistir en mi agradecimiento, pues esta oportunidad sorprendente, en primer lugar me ha dado el valor agregado que una jornada tan intensa en el gran proceso nacional de la industria restaurantera pudo aportar a mi propia experiencia. Me siento muy gratificado por haber podido hacer nuevos amigos y de conocer personas importantes y colaboradores valiosos, a quienes doy reiteradamente las gracias, sobre todo por sus enseñanzas, su apoyo y particularmente por su amistad. Muchas gracias también al Licenciado Mijares porque haya soportado durante este tiempo todas mis irreverencias, que como en alguna ocasión él mismo dijera, sólo se las podría aguantar a un hermano. Él como hermano que me conoce desde siempre, sabe que se trata simplemente de un estilo para poder decir las cosas completas y sinceramente, porque como bien aconseja un sabio y ya clásico pensamiento: “Los verdaderos amigos se hieren con la verdad, para no destruirse con la mentira”.
Muchas gracias Pancho por haber cumplido tu promesa de seguir compartiendo tus experiencias después de la Modelo. Muchas gracias por tu impetuoso liderazgo y por la confianza ciega e incondicional con la que permitiste mover las cosas. Muchas gracias por la pasión que nos demuestras al hacerlas. Muchas gracias por el explosivo carácter de jefe recio y supervisor necio, al que tanto enfada que se juegue con su memoria. Muchas gracias por ese corazón que también sabe explotar de amabilidad y se conmueve. Muchas gracias por esas risas de viejos amigos, que solo ellos saben de qué se ríen. Pude evocar y confirmar en este tiempo de colaboración, que al igual que cuando jugábamos al futbol, la consigna de siempre era abrir el juego, soltar el balón y mandar centros sobre el área chica para que tú metieras como fuera los goles de cabecita. Como el paso de cada uno de los Presidentes de la CANIRAC, el tuyo tuvo su estilo. Indudablemente un estilo que sobre todo se propuso privilegiar la institucionalidad y el servicio a los demás. Lo valioso para la historia de la Institución ha sido que la cadena de sucesiones, vaya agregando el valor que permita adaptarse a los nuevos momentos y que a la vez sirva de plataforma para proyectar asegurar y ampliar el futuro. El desempeño cotidiano va marcando la pauta y va revelando los perfiles de mando más interesantes. Hoy nos parece muy lógico que quien te acompañó como vicepresidente general de la CANIRAC, sea un digno aspirante a sucederte, pues a todos consta del Ingeniero Braulio Cárdenas Cantú su gran interés y comprensión de la industria restaurantera nacional, su biología empresarial, su estructurada, sólida y experta formación individual, su evidente inquietud social, su gran sensibilidad profesional, su pujanza personal, pero diríamos sobre todo, su incuestionable lealtad institucional. En resumen, si tuviéramos que sintetizar en dos palabras al candidato para dirigir los destinos de la CANIRAC en los próximos años, podríamos decir que en el ingeniero Braulio Cárdenas encontramos, como el mismo nos ha dicho, experiencia y juventud. Nosotros secundaríamos, EXPERIENCIA PARA SABER, JUVENTUD PARA REALIZAR. Sé Pancho que tú estás muy orgulloso y muy satisfecho de tu paso por CANIRAC. Creo que puedes irte con la seguridad de que has dado razones a la industria restaurantera de México para que también como tú, lo estén. Seguramente así seguirá ocurriendo al paso del tiempo, ligados por un necesario y férreo principio de UNIDAD, pues como decía el poeta Argentino José Hernández autor del poema popular Martín Fierro:
Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera; tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean los devoran los de ajuera.
Muchas gracias Don Pancho por haberme confiado además, la elaboración de esta paella, cuya receta aprendí de mi padre, quien siempre me insistía en la necesidad de dominarla, y ya muy al final de su vida, un buen día lo cuestioné concretamente diciéndole ¿para qué me sirve aprender a hacer paellas? Y me contestó “¡Coño José Luis! Detrás de una paella, siempre hay amigos” Muchas gracias amigas y amigos por su compañía en esta experiencia que además de sorprendente, también diría ha sido formidable; gracias por su simpatía y por su amabilidad. Reciban mi felicitación más sincera, para que en estas navidades encuentren conjuntamente con sus familias, el aliento de paz y tranquilidad que den a sus propósitos de año nuevo, la visión de éxito que su esfuerzo merece. ¡MUCHAS GRACIAS!
|