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“Tlaxcala, mi niña, la que no puedo olvidar. En mis ojos y en mi sangre oigo tus voces hablar”, Miguel N. Lira
El pasado 3 de septiembre se llevó a cabo el coctel de lanzamiento de la Ruta del Pulque Tlaxcala, una nueva e interesante opción turística para que nacionales y extranjeros se introduzcan en el maravillo mundo del maguey y sus derivados, incluyendo el más importante, el pulque. Con dicha ruta, que comprende la visita a haciendas pulqueras, magueyales y otros puntos de interés, se intenta recrear las condiciones y vida en que la bebida, conocida por nuestros ancestros prehispánicos como “el elíxir de los dioses”, es elaborada desde tiempos inmemoriales.
En recorridos de uno o dos días los visitantes podrán conocer la manera en que los tlachiqueros extraen, artesanalmente, el aguamiel del corazón de este cactus, de la misma forma en que lo hacían sus antepasados. Cómo es transportado a lomo de burro a los enormes tinacales o depósitos, ubicados en las majestuosas haciendas, en los que luego se transformará el muy preciado líquido.
Por siglos, el pulque fue ‘La Bebida’, primero de los indígenas asentados en el centro de lo que es hoy México, luego de los mestizos mexicanos. Pero, a mediados de los 50, fuertes intereses involucrados con otras bebidas alcohólicas lanzaron campañas de desprestigio hacia el pulque, inventando mitos que afectaron eventualmente su consumo. En realidad, en su elaboración se requieren altos niveles de asepsia, pues es una bebida tan delicada que incluso cualquier olor puede dañar su proceso de fermentación. Esto perjudicó a la industria pulquera, pues el cultivo del maguey es largo y laborioso. Una planta tarda cuando menos 12 años para su maduración y que sea capaz de dar sus primeros jugos. Desde hace un tiempo, los productores pulqueros lograron dar con la fórmula para enlatar esta bebida exquisita sin afectar su esencia, lo que es muestra de la gran capacidad de innovación y visión de nuestros empresarios. Enlatados que hoy por hoy se exportan a Estados Unidos y Alemania, entre otros país. Y no es para menos, ya que según un estudio del Instituto Nacional de Nutrición, el pulque tiene valores nutrimentales de consideración. Posee hierro, fósforo, calcio y vitaminas como la tiamina, riboflavina, niacina y ácido ascórbico. No en balde en tiempos de nuestros abuelos se decía que al pulque le faltaba un grado para ser carne.
La gastronomía, intrínseca en la cultura tlaxcalteca
No se conoce Tlaxcala si no se ha disfrutado de un pollo Tocotlan, un mixiote, unos tlacoyos, unas naguas de indita, unos huanzontles en caldo o unos ricos gusanos de maguey.
Dentro del baúl de tesoros que es Tlaxcala, su gastronomía ocupa un lugar especial. Tanto que el pasado 24 de marzo de este año la gastronomía tlaxcalteca fue declarada por el congreso estatal patrimonio cultural inmaterial. Por ello, los esfuerzos gubernamentales se han encaminado a preservar esta enorme riqueza cultural, que tiene orígenes prehispánicos.
La comida es una de las más importantes aportaciones de Tlaxcala al mundo, pues si para gozar otros de sus atractivos hay que visitar el Estado, para disfrutar sus exquisitos platillos no tiene que ser así.
Informes y reservaciones para La Ruta del Pulque:
Casa Tlaxcala San Ildefonso No. 40 Col. Centro, México, D.F. Tel. 5702-9110 y 5702-9530
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